Ejemplos de personas tóxicas

Tener relaciones sanas genera una vida feliz y conseguirlo es más fácil de lo que supones. Simplemente debes estar al tanto de los ejemplos de personas tóxicas que te daremos en este post, y desde entonces sabrás enseguida; quienes de tu entorno lo son, si tú mismo lo eres, y que tanta energía positiva en ti transmutan a negativa.

¿Cómo saber si una persona es tóxica?

Toda personalidad tiene específicas características: los tímidos, los extrovertidos, los manipuladores, los emprendedores y así tantas conductas existen. A cada cual la delata o son perceptibles por el conjunto de actitudes que en general tienen tantas personas la poseen/adoptan, simplemente debemos estar al tanto de cuáles son esos peculiares rasgos, analizar si quien suponemos es de tal forma les tiene, y por descarte o afirmación comprobar exactamente a quién tenemos enfrente más allá de lo que simula ser.

Las personas tóxicas no están exentas a ser descubiertas, incluso son simples de identificar por la intensidad, regularidad y notoriedad de las actitudes que predominan en su conducta.

Tipos de personas tóxicas

La manipuladora

Una persona manipuladora tiende a hacerse la víctima, por lo general te ofenden entre líneas: “quiero que estés/tu bien, por ello te trato mal cuando debo hacerlo o te lo mereces” (suelen decirte luego de sus colapsos tóxicos).

Te culpan de sus malas acciones e incluso de las tuyas por su influencia, y cuando intentas alejarte de ellas, hacen el drama de sus vidas; “no podría vivir sin ti”, “lo eres todo para mí”, etc.

En efecto tiene mucho de real sus expresiones desesperadas, solo que no lo dicen con sinceridad o por afecto hacia ti, como te hacen creer. Lo exclaman desde su lado perverso, de su egoísmo, y sobre todo desde su ¿Sí le permito alejarse, a quien entonces manipularé a mi antojo?

La narcisista

Una persona narcisista/egocéntrica/arrogante; se cree y proyecta como el mejor ser existente en el universo entero.

Para ellas, el tratarte debe representar para ti un privilegio que no cualquiera puede tener, por ende, te habla a toda hora de cuán maravillosa es en esto, en aquello y en lo otro.

En nada tú, podrías siquiera igualarle (según su arraigado pensar) en las excelentes habilidades que tiene para todo,  creencia que te lo inculca con tal fuerza que, pese a que sea un fiasco en casi todo, tu, además de creerle es un erudito, comienzas a perder tu confianza en ti mismo, le ves como a alguien a quien admirar, y te desvives por halagarle. Justo lo que buscan las personas tóxicas egocéntricas de; a quienes se le acercan, obtener de ellas.

La hipócrita

Las personas hipócritas se caracterizan por ser también envidiosas y chismosas (otras actitudes que predominan en una persona tóxica); se disfrazan del ser que más te aprecia en el mundo y quieren/te exigen saberlo absolutamente todo de ti: cada movimiento, pensamiento y acción.

Viven por ti y para ti, solo que no porque realmente te aprecien, sino para a tus espaldas; cotillear tu vida, transmitirte malas vibras cada que obtienes un nuevo logro, y sobre todo para arruinarte tanto propósito se te esté dando como lo anhelas ¿Cómo? Así: “No creo eso te convenga”, “mejor no sigas insistiendo”, “olvídate de esas cosas”, “termina esa relación”, etc.

Con estos 3 ejemplos de personas tóxicas siempre y cuando tengas presente sus características, podrás lidiar con quienes de tu entorno lo sean a tiempo completo, y es que si algo hay que aceptar de estas incorrectas formas de ser, es que toda persona llegan a tenerlas por momentos en diversas etapas de su vida. No obstante, no debe permitir se arraiguen en sí mismos ni mucho menos deben tomarlas por elección.

De estas personas, no necesariamente debes alejarte en definitivo dado les una un vínculo intenso y mantenerle a raya (distante) no te sea una labor extremadamente desgastante.

Una vez les identifiques, debes estar alerta porque si tal conducta la tienen a consciencia, de igual forma buscarán (tienen ya) adquirir otras actitudes tóxicas (criticona, ofensiva, problemática, quejosa, pesimista, interesada), porque para ellos, en medio de su desastre existencial, ser de tal forma: está bien y connota carácter.

Tendencia que en definitiva no debes imitar, de tenerla debes buscar soltar, y no está demás, que intentes hacerle entender a quién lo sea. No es correcto su comportamiento, no es saludable para ella, ni lo es para el resto de la humanidad.